Dar inicio a la etapa de alimentación complementaria es una experiencia emocionante, pero al mismo tiempo, muy estresante. Y es que pasar de la lactancia materna o biberón exclusivo a alimentos sólidos es todo un proceso exploratorio.

El método tradicional era seguir un calendario rígido para introducir alimentos; sin embargo, algunos profesionales hacen énfasis en que la clave es respetar el desarrollo madurativo de cada niño, y por ello, hoy conocerá los tips para introducir los alimentos sólidos con seguridad y confianza.

¿Cómo reconocer cuándo el bebé está listo para comer alimentos sólidos?

El método tradicional avalado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que debe esperar a que el bebé cumpla 6 meses de edad. Sin embargo, la edad correcta para iniciar este proceso va a depender del momento en el que el bebé cumpla con algunos requisitos madurativos:

  • Mantiene la cabeza erguida y se sienta con apoyo. Este requisito es importante, porque el bebé debe sostener el tronco de forma vertical para tragar con seguridad y sin riesgo de aspiración.
  • Desaparición del reflejo de extrusión. Este reflejo natural ocurre cuando el bebé empuja hacia afuera con la lengua cualquier cosa que entre en su boca. Por lo tanto, si aún realiza este movimiento, aún no está listo para iniciar la ingesta de alimentos sólidos.
  • Muestra interés por la comida. Usted debe observar si el bebé lo mira fijamente mientras come, si intenta alcanzar los alimentos que usted está comiendo o hace movimientos similares a los de masticación.
  • Coordinación ojo-mano-boca. Se trata de que el bebé tenga la capacidad de ver un trozo de comida, agarrarlo con su mano y llevarlo directamente a su boca.

¿Primero papillas o directamente alimentos sólidos?

En la actualidad, se manejan dos métodos para introducir alimentos. Vale señalar que ninguno de los dos es mejor que el otro. Ambos son muy seguros y la elección va a depender de la dinámica familiar y de lo que les resulte más cómodo.

  • Método tradicional. Purés y papillas. Consiste en triturar los alimentos e ir evolucionando la textura. Es decir, puede comenzar con puré líquido; a los 7-8 meses puede introducir purés triturados con un tenedor. Antes de los 10 meses, introducir pequeños trozos blandos para comenzar a estimular los músculos de la mandíbula.
  • Baby Led Weaning. Alimentación autorregulada. Este método es el más moderno. Se salta la etapa de los purés y se ofrecen alimentos sólidos de manera directa. De esta manera estará fomentando la autonomía, el reconocimiento de texturas y controla la saciedad.

Precauciones para evitar atragantamientos

Uno de los mayores miedos que enfrentan los padres al introducir alimentos sólidos a sus bebés es el miedo al ahogo mientras comen. Para proporcionar un poco más de seguridad a los padres, se les recomienda seguir algunas pautas de seguridad.

Forma y textura

  • Prueba del dedo. Todos los alimentos que le ofrezca a su bebé deben ser lo suficientemente blandos para que los pueda aplastar con facilidad con sus dedos índice y pulgar.
  • Corte en bastón. Inicialmente, los bebés no tienen el agarre de pinza que se hace con los dedos índice y pulgar, por lo que agarran todo con los puños cerrados. Por ello, la comida debe sobresalir del puño para poder morderla. Los alimentos deben ser cortados como una patata frita, en tiras largas y del grosor de un dedo adulto.

Alimentos prohibidos por riesgo de asfixia

Algunos alimentos deben ser evitados en su forma natural hasta que el bebé haya cumplido unos 5 años.

  • Uvas enteras, tomates cherry, aceitunas y otros alimentos similares. Estos deben ser cortados en cuartos a lo largo.
  • Frutos secos, enteros o en trozos. En su lugar, lo pueden dar en forma de cremas untadas de textura muy fina.
  • Salchichas cortadas en rodajas. Cuando las salchichas se cortan de esta forma, quedan del tamaño perfecto para bloquear la tráquea.
  • Zanahoria o manzana cruda. Son alimentos muy duros. Si quiere ofrecerle estos alimentos, deben ser rallados o cocidos.
  • Palomitas de maíz o caramelos duros.

Por otra parte, es importante distinguir la arcada del ahogamiento real. La arcada es un mecanismo ruidoso que ocurre cuando el bebé tose o hace arcadas para empujar los alimentos hacia adelante si están muy atrás en la boca. Es un proceso natural, y lo puede dejar actuar.

En cuanto al atragantamiento real, es un proceso silencioso. El bebé no puede emitir sonido, ni toser y se pone azul. Aquí es necesario aplicar la maniobra de Heimlich para lactantes de manera inmediata.

Introducción de alérgenos

Existen alimentos que contienen proteínas que el sistema inmunológico detecta de manera errónea como si fueran peligrosas, y pueden activar los mecanismos de defensa, en este caso, del bebé. Tradicionalmente, se aconseja retrasar la ingesta de este tipo de alimentos, como huevos, pescado, maní, gluten, lácteos, hasta que el bebé cumpla por lo menos un año de edad.

Sin embargo, de acuerdo con estudios más recientes, incluir de manera temprana y continua alimentos alérgenos a partir de los 6 meses de edad, siguiendo algunas recomendaciones, reduce de manera significativa el riesgo de desarrollar alguna alergia alimentaria.

  • Incluir un alérgeno a la vez.
  • Ofrecer durante 3 días consecutivos el alérgeno que está introduciendo, hacerlo en el desayuno o el almuerzo, para poder observar su reacción; por esto se sugiere no hacerlo en las cenas.
  • Evitar introducir otro nuevo alimento durante esos días.
  • Vigilar cualquier posible reacción, como ronchas en la piel, vómitos repetidos, hinchazón de labios u ojos, dificultad para respirar. Ante cualquier reacción inusual, es momento de suspender el alimento y llamar al pediatra.

Nutrientes esenciales Vs. Alimentos a evitar

Una vez que el bebé cumple 6 meses de edad, las reservas de hierro comienzan a disminuir, y la leche materna no cubre el requerimiento del bebé; por ello, se recomienda que los primeros alimentos que se vayan a incluir en su dieta de alimentos sólidos deben ser ricos en hierro.

Opte por carnes rojas, pollo o pavo, legumbres cocidas y trituradas, huevos, pescados, vegetales verdes combinados con fuentes de vitamina C, esto ayuda a absorber mejor el hierro.

También los puede acompañar con grasas saludables, como aceite de oliva extra virgen o aguacate. Son alimentos importantes para el desarrollo cerebral.

Evite darle antes del primer año:

  • Sal.Los riñones del bebé aún están en una temprana etapa de desarrollo para procesar la sal.
  • Azúcar y edulcorantes. Pueden interferir con el desarrollo palatatal e incrementa el riesgo de obesidad y caries. Evitar galletas, jugos comerciales y postres lácteos.
  • Miel.Estrictamente prohibida durante el primer año de vida, por riesgo de desarrollar una enfermedad llamada botulismo lactante, que es causada por esporas bacterianas que el sistema digestivo no puede destruir.
  • Leche entera de vaca. Para ser bebida principal, se recomienda después del año de vida, porque es muy pesada para su digestión.
  • Espinacas y acelgas en grandes cantidades. Son alimentos con un elevado contenido en nitratos.

Durante la etapa de alimentación complementaria se presentarán días en los que el bebé comerá todos los alimentos y otros días, jugará con la comida. Ambos casos son normales, solo debe tener un poco de paciencia, mantener el ambiente relajado a la hora de comer. Evite presionar al bebé en que debe comer todos los alimentos; tampoco es recomendable tener a la mano pantallas en la mesa.

Solo mantenga el espacio seguro y confíe en las capacidades de su hijo en poder manejar sus alimentos y disfrute ver cómo su bebé descubre los nuevos colores y sabores.

 

Fuentes: