Ver crecer a los hijos es una de las experiencias más gratificantes y, al mismo tiempo, una de las que generan más dudas a los padres. Durante las visitas de rutina con el pediatra, el especialista toma ciertas medidas del bebé y las ubica en lo que llaman gráficas de percentiles, e indica a los padres la ubicación de su bebé. Sin embargo, estos números pueden generar ansiedad, al desconocer qué significan los valores obtenidos y si el bebé se está desarrollando de manera correcta. Y es por ello que en esta oportunidad se explicará todo lo relacionado con los percentiles de crecimiento, cómo se interpretan y desmitificar algunas creencias acerca de estos datos.

¿Qué son los percentiles de crecimiento?

Un percentil es una medida estadística de comparación, y en el caso de los percentiles de crecimiento, se utilizan para comparar el crecimiento de un niño  con el de una población de niños sanos de su misma edad y sexo.

Las gráficas de percentiles más utilizadas a nivel mundial son las de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y se dividen principalmente en tres variables: peso, estatura y perímetro cefálico.

Un ejemplo para comprender mejor el término es que, si el pediatra le indica que su bebé está en el percentil 25 de peso, significa que, si se tomara 100 bebés de la misma edad y sexo de su hijo, y se ordenaran de menor a mayor peso, su bebé ocuparía el puesto número 25. Así que 24 bebés pesarían menos que su bebé, y 75 bebés pesarían más.

Cómo leer los percentiles de crecimiento

Estas gráficas de crecimiento están conformadas por dos ejes principales.

  • Eje horizontal (X). Representa la edad del niño, en meses y años.
  • Eje vertical (Y). Representa la medida física del niño, como kilogramos de peso o centímetros de estatura.

En el área de la gráfica existen algunas líneas curvas que suben de izquierda a derecha, y cada una de ellas tiene un número.

Entonces, el pediatra ubica la edad del niño en el eje horizontal, y sube en línea recta hasta encontrar la medida (peso o altura) del niño, y marca el punto donde ambas líneas se interceptan. La línea curva que pase más cerca de ese punto indicará el percentil de su bebé.

El mito del percentil ideal

Existe un mito acerca de los percentiles, que al ser una medida estadística de comparación, los niños deben alcanzar el percentil 50 que es la media exacta, o el percentil 90 que es el más grande. Y en realidad, esta no es la manera correcta de interpretar los percentiles.

El percentil ideal para un niño es aquel que se mantiene estable a lo lardo de su desarrollo, respetando su genética y constitución física. Un niño que esté ubicado en un percentil 20 puede estar tan sano, fuerte y enérgico que un niño que esté ubicado en percentil 85. Aquí es importante recordar que cada niño es único, y la diversidad de tamaños es una característica natural de los seres humanos.

Por otra parte, los especialistas indican que los límites de la normalidad estadística en los percentiles de crecimiento se establecen entre el percentil 3 y el 97. Cualquier valor que se encuentre entre este rango se considera un valor normal, mientras que el desarrollo general del niño sea óptimo.

El valor que realmente importa en el crecimiento de su hijo

Un dato aislado como el percentil de crecimiento, en un momento específico, como la consulta con el pediatra, no define la salud del niño en realidad. Sin embargo, los pediatras continúan tomando este valor en cada consulta, porque permite evaluar la tendencia a lo largo del tiempo.

Por ejemplo, si su bebé nace en el percentil 15 de peso, y durante un año de consultas de niño sano se ha mantenido en la misma línea del percentil 15, su desarrollo es perfecto y saludable, cumpliendo con su potencial genético.

Señal de alerta relacionada con los percentiles

Otro aspecto importante a tomar en cuenta en los percentiles durante las consultas de niño sano es detectar cualquier cambio drástico o inesperado en la tendencia regular del niño.

  • Cruces drásticos entre percentiles. Si el niño se mantenía de manera constante en el percentil 70, y en algunos meses cae al percentil 20, es necesario detectar la causa de esta variación tan notoria en su desarrollo.
  • Estancamiento plano. Cuando la curva de crecimiento del niño se convierte en una línea horizontal, significa que no ha crecido ni ha ganado peso, lo que implica la necesidad de una revisión clínica más minuciosa.
  • Desproporción marcada entre peso y estatura. Es más fácil de visualizar con un ejemplo: Si el niño está ubicado en el percentil 95 de peso y en el percentil 10 de estatura, es recomendable hacer una evaluación nutricional para prevenir posibles problemas de salud en el futuro.

En resumen, los percentiles son una excelente herramienta de prevención para los pediatras; sin embargo, no deben convertirse en una obsesión para los padres y demás familiares del niño. En la evolución del crecimiento y desarrollo infantil existen muchos aspectos a ser evaluados, mientras que los percentiles solo son una referencia estadística de peso y crecimiento.

Mientras su hijo tenga un buen apetito y consuma alimentos nutritivos, muestre un buen desarrollo psicomotor, tenga energía para jugar y, respecto a los percentiles, se haya mantenido estable en las líneas de desarrollo, usted puede tener la tranquilidad de que su hijo está creciendo de manera saludable.

 

Fuentes: